El nuevo criterio del Gobierno de Zapatero pasa porque las políticas sociales beneficien al mayor número de personas posible como mecanismo para aliviar los daños colaterales de la crisis, especialmente a los colectivos desfavorecidos. Por ello, los nuevos planes de empleo reducirán la duración de sus contratos -pasando de nueve a seis meses- y poniendo el acento en los desempleados sin cualificación, un colectivo especialmente afectado por el paro en la ciudad autónoma de Ceuta.
El plan de empleo 2008/2009 contará con un presupuesto de 10,6 millones de euros para la financiación de 19 programas que permitirán la contratación de 1.352 trabajadores en situación de desempleo, un millar de ellos sin cualificación. De los 1.352 contratos, 879 (el 65 por ciento) se realizarán mediante oferta genérica y los 473 restantes estarán dirigidos a seis colectivos en especial riesgo de exclusión. Discapacitados (120); mujeres víctimas de la violencia de género (73); ex drogadictos en periodo de rehabilitación y reinserción (40) y reclusos en régimen de tercer grado (40); así como unidades familiares o demandantes de empleo que no reciben prestación y demandantes mayores de 45 años que perciban la renta activa de inserción. (150).




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