Los requisitos para conceder créditos permanecen invariables desde hace años, pero la resolución final es muy diferente
Los préstamos fáciles y baratos han quedado para el recuerdo. La crisis económica ha modificado la política de concesión de créditos por parte de las entidades bancarias que, ante la falta de liquidez generalizada, deciden no prestar dinero o hacerlo sólo al mejor postor, y aplicando un elevado interés. Aunque los requisitos exigidos para conceder un préstamo permanecen invariables desde hace años, la resolución final es ahora muy diferente. Conseguir capital prestado se ha convertido en una empresa muy difícil para el consumidor, verdadero perjudicado, a quien resulta casi imposible encontrar financiación para cualquier actividad económica que prevea iniciar.
Ya sea para adquirir una vivienda, comprar un coche o para financiar cualquier tipo de gasto personal, los bancos y cajas piden a los solicitantes los mismos requisitos que hace un año, según señala María Rodríguez, analista de riesgos de una conocida entidad bancaria, pero "con los parámetros más ajustables". Es decir, que la exigencia de que el cliente se ajuste a los parámetros que el banco establece para la concesión de un préstamo no admite ahora ningún atisbo de flexibilidad. En la misma línea se expresa Javier Villoria que, desde La Caixa, matiza que lo que ha cambiado es la resolución final de cada caso. "En estos momentos, muy diferente a la de tiempo atrás".
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Por BLANCA LÓPEZ-CABALLERO
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